Horrendo miedo,
fango legendario,
utilizado
desde el padre
al marqués.
De joven
en la burda cloaca
bañe y embadurné
cabeza,
vientre,
pies.
Luego llegó
el tiempo amenaza,
oscuro pozo
desesperación,
deseos encontrados,
sueños rotos,
arrastre,
lodo,
sinrazón.
Hambre social
y lucha sin salida,
justicia,
injustos
y ladrones.
Remordimientos,
asco y rutina
sentirse
despreciado
entre millones.
Con mil cuidados
deshice el engaño.
Limpié el fango.
Descubrí la vida.
Gota divina
en fe me re-conozco,
unión en cuatro elementos esparcida.
martes, 27 de agosto de 2013
Revolución cuántica del lenguaje
Necesitamos una nueva conciencia del lenguaje, una revolución en el uso del mismo. Las reglas ortográficas y gramaticales, la sintaxis y la morfología están incorporadas a nuestro ser como una estructura estable sobre la que ya es el momento de construir un edificio semántico consciente.
Dejemos de un lado las frases hechas, los lugares comunes, las etiquetas y lo políticamente correcto y hagamos un esfuerzo para tomar conciencia de los mensajes que deseamos transmitir y compartir. Después de tantos siglos en los que hemos buscado la respuesta al ¿cómo digo eso?, es el momento de dar un salto cualitativo y empezar a concentrarnos en ¿qué quiero decir?.
A primera vista, parece un simple cambio de matiz, pero en este aparentemente pequeño detalle, hallamos una revolución que pasa del uso de la mente concreta a un grado de conciencia en el que ya no conectamos con las reglas impuestas sino con nuestra esencia, con nuestro ser.
Las reglas serán a partir de este momento tan sólo un medio para el fin y no el fin en sí. Del ¿lo estoy diciendo correctamente? saltamos un escalón para llegar al ¿qué quiero decir? . A partir de este momento, la estructura aprendida se pondrá a nuestro servicio y descubriremos que, cómo por arte de magia, si sé lo que quiero decir, lo diré correctamente, ya que la esencia del mensaje no me permitirá utilizar estructuras inadecuadas.
¿Para qué sirve todo este "rollo lingüístico"?
Sirve, en primer lugar, para sanarnos, para sanar la relación con nosotros mismo y con los demás. Si hacemos el esfuerzo de utilizar las palabras más cercanas al mensaje que, conscientemente, hemos decidido transmitir, desterraremos poco a poco de nuestras vidas las frustraciones, los malentendidos, la rabia, la sensación de incomprensión, la falsedad, es decir, todos aquellos daños que de manera inconsciente nos causamos a nosotros mismos y a los demás.
Por otra parte, es una herramienta sumamente útil para el aprendizaje de otros idiomas. A través de la experiencia, he ido descubriendo que la mayoría de las personas se bloquean al intentar construir mensajes artificiales a partir de reglas gramaticales, olvidando por completo el sentido del mensaje que desean transmitir. La energía puesta en el intento de decir algo en otro idioma se queda estancada en un acusativo o en una forma del pasado y el emisor pierde la esencia de su rol, ya que intenta transmitir fórmulas gramaticales en lugar de mensajes. Este es un tema muy amplio y lo trataré con más detalle en otro momento.
Volviendo a la idea expuesta al principio, creo firmemente en la necesidad de una revolución lingüística hacia un uso consciente de la palabra, descubrir con que parte energética de nuestro ser la cargamos al soltarla al mundo, descubrir su fuerza, su poder, su verdadero sentido. Puede que suene atrevido, pero me gustaría llamarla: REVOLUCIÓN CUANTICA DEL LENGUAJE.
sábado, 1 de junio de 2013
Azul
lunes, 13 de mayo de 2013
El grito
El grito es mudo como el dolor.
Gotas de vacío invaden mi espacio.
El grito es mudo como el dolor.
El silencio desgarra mis entrañas.
El grito es mudo como el dolor.
La sonrisa enmudece mis labios.
El grito es mudo como el dolor.
El dolor ensordece tus oídos.
El grito es mudo como el dolor.
Tus ojos se cegaron hace tiempo.
El mundo es mudo como el dolor.
Elena Salajan 2005
Elena Salajan 2005
lunes, 6 de mayo de 2013
Youth tragedies
the little spoon on the table
the cup of coffee
those youth tragedies
those friendly hands
faces and music and nights
a bottle of beer lying on the floor
the rough light in the morning
that thought and that headache
those guys sitting in the bar
the order at table number five
the tomato soup in a bowl
the scent of a new start
heavy feet and silent evenings
books, Spanish poems and wine
the train at the station
the river, the last evening
that rotten morning light
climbing on the naked walls
a door opened, a door closed
that cup of tears I ordered on the plane
remembering that day, that life
sábado, 4 de mayo de 2013
Alma verdulera
Me vendo, te vendes, se vende
¡Vengan señores, al mercado lleno!
Me vendo, te vendes, se vende
¡Compren señores, almas y centeno!
Me vendo, te vendes, se vende
Agarren mi mano de eterno esclavo.
Me vendo, te vendes, se vende
Prometo que hoy el fango lo lavo.
Me vendo, te vendes, se vende
Yo sé vivir sin comer un año.
Me vendo, te vendes, se vende
Puedo morirme sin hacerme daño.
Me vendo, te vendes, se vende
Un lustro pasé sin gastar un duro.
Me vendo, te vendes, se vende
Cultivo jardines sobre cada muro.
Me vendo, te vendes, se vende
Estando en silencio, sé gritar en alto
Me vendo, te vendes, se vende
Llevo en mis entrañas kilómetros de asfalto.
Me vendo, te vendes, se vende
Sé alimentarme de agua y veneno.
Me vendo, te vendes, se vende
Sé parar de golpe sin pisar el freno.
Me vendo, te vendes, se vende
Sé arder en llamas sin que haya fuego.
Me vendo, te vendes, se vende
Cómprenme ahora, compren, se lo ruego.
Me vendo, te vendes, se vende
Compren sin dinero. Yo se lo regalo.
Me vendo, te vendes, se vende
Sé que aún así, le resulto caro.
Me vendo, te vendes, se vende
Ruego, me disculpes por ponerte precio,
Me vendo, te vendes, se vende
Alma desdichada de esclavo necio.
Elena Salajan 2013
¡Vengan señores, al mercado lleno!
Me vendo, te vendes, se vende
¡Compren señores, almas y centeno!
Me vendo, te vendes, se vende
Agarren mi mano de eterno esclavo.
Me vendo, te vendes, se vende
Prometo que hoy el fango lo lavo.
Me vendo, te vendes, se vende
Yo sé vivir sin comer un año.
Me vendo, te vendes, se vende
Puedo morirme sin hacerme daño.
Me vendo, te vendes, se vende
Un lustro pasé sin gastar un duro.
Me vendo, te vendes, se vende
Cultivo jardines sobre cada muro.
Me vendo, te vendes, se vende
Estando en silencio, sé gritar en alto
Me vendo, te vendes, se vende
Llevo en mis entrañas kilómetros de asfalto.
Me vendo, te vendes, se vende
Sé alimentarme de agua y veneno.
Me vendo, te vendes, se vende
Sé parar de golpe sin pisar el freno.
Me vendo, te vendes, se vende
Sé arder en llamas sin que haya fuego.
Me vendo, te vendes, se vende
Cómprenme ahora, compren, se lo ruego.
Me vendo, te vendes, se vende
Compren sin dinero. Yo se lo regalo.
Me vendo, te vendes, se vende
Sé que aún así, le resulto caro.
Me vendo, te vendes, se vende
Ruego, me disculpes por ponerte precio,
Me vendo, te vendes, se vende
Alma desdichada de esclavo necio.
Elena Salajan 2013
domingo, 28 de abril de 2013
La belleza
Paso a paso, por las calles goteadas, se llena mi cuerpo de belleza. Por encima de los adoquines fluye un manto de belleza imperceptible para el tumulto de la vida diaria, cotidiana, rutinaria, perdida. Ando como un ente invisible entre la gente de carne y hueso y me empapa la belleza de los tejados mojados y brillantes, de los árboles en flor que asoman tímidos, casi imperceptibles en las esquinas e irrumpen en el mundo con encarnadas raíces, trayendo bello e inigualable olor a tierra a nuestras urbanas orbes. Belleza, en los fugaces cantos de mirlos y alondras en los días de domingo. Belleza en los frontones de las iglesias y catedrales, en las piedras puestas allí, en aquellos muros, por las manos de otros hombres, en otros tiempos. Belleza, al pensar que aquellos hombres y muchos otros después, vieron las mismas piedras que hoy acaricio con la mano y la mirada. Belleza al ver y belleza al imaginar. Belleza.
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